miércoles, 14 de enero de 2015

En El Estudio Con Slayer

por: Germán Villacorta


En los últimos 3 años, nuestros amigos de Slayer han estado trabajando por etapas en su nuevo álbum. Ya todos sabemos que Dave Lombardo dejó la banda por problemas internos en febrero del 2013 y que, muy lamentablemente, Jeff Hanneman falleció en mayo del mismo año. Pero esto no paró a la banda: nada puede ni debe detener a Slayer.

Reclutaron a Gary Holt, quien aún sigue tocando con Exodus, para completar las guitarras de Hanneman y en la batería trajeron a un conocido de la familia, Paul Bostaph, quien venía de Testament, y ya había aparecido en discos anteriores de Slayer como “Divine Intervention”.

En abril de 2014 entramos al estudio para terminar las dos canciones que Kerry King ya había anunciado como los nuevos temas de la banda desde julio de 2012: “Implode” y “Chasing Death”. Slayer ya había grabado la gran mayoría de los tracks en Texas hace 2 años. La misión era terminar las baterías, cuyas guías habían sido grabadas originalmente por Lombardo, y finalizarlas ahora con Bostaph. En esta oportunidad estarían trabajando con el experimentado del metal, Terry Date, como productor e ingeniero, conocido por sus trabajos con Pantera, nada menos. Fue realmente un gusto recibir la llamada de Terry para trabajar con él en estas sesiones..

¿Qué involucró luego el proceso?. Primero, Paul tuvo que analizar el toque de Dave Lombardo en los temas. Él mismo me decía: "hay unos elementos que marcan su sello y a eso es lo que hay que prestar atención". Segundo, y esto era lo más difícil, no grabaron con click. Esto es algo muy característico de ellos. Me di cuenta cuando, aparte de trabajar en estos dos temas, empezaron a desarrollar demos de las canciones que luego, desde agosto, comenzaron a grabar, que ya están por terminar, y que serán el nuevo disco de Slayer. Cuando comenzábamos la grabación de cada demo, encontrábamos el tempo apropiado, generalmente Kerry comenzaría con el riff y una vez que Paul se unía a la guitarra apagaba el envío del metrónomo para ellos y grababan ad libitum.

Nos juntamos en el estudio D de Henson Recording Studios en Hollywood. Todos, Kerry, Paul, Terry, Tom y Gene Provencio (técnico de batería de Paul) llegamos de ciudades diferentes. Gene trajo el Yamaha Oak Custom modelo Testament de Paul Bostaph, con doble bombo y toms de 10, 12, 14, 16 y 18, un redoblante Dunnett y platillos Paiste series 2002, Rude, Twenty y Signature. Los parches que colocó Gene fueron originalmente Coated Vintage Emperor de REMO. Pasamos todo el día sonorizando con Terry y trabajando la mezcla de audífonos para Paul, enviándole 16 canales de retorno para que él mismo lograra el balance a su gusto. Si bien estábamos usando una consola SSL 6072 E/G, el 90% de los pre-amplificadores eran Neve 1073.

El sonido estaba muy potente y sólido, pero tanto Terry, Gene y Paul sentían que faltaba algo. Aquí es donde la dinámica habitual en el estudio sale a relucir, donde generalmente el productor conversa con el baterista, aunque quien responde en su mayoría es el técnico de batería, casi como si fueran una sola persona. Se tomó entonces la decisión de cambiar todos los parches a Emperor Clear. Apenas Gene los cambió y terminó de afinar, el sonido estaba en otro nivel, con mayor claridad y mejor respuesta al ataque preciso y contundente de Paul.

Si bien Lombardo merece todo el reconocimiento y respeto por su sonido, Bostaph realmente cumplió con las expectativas con la mayor de las calificaciones. Paul tiene una técnica muy clara al tocar, desde la sala de control se le ve relajado, casi sin moverse de su asiento y con un efecto de "elástico" en las muñecas que pareciera como si sus manos rebotaran de la batería sutilmente. Pero en el cuarto en vivo el sonido era atronador pero igual de claro. Una cualidad de baterista de primer nivel donde a punta de técnica, precisión y fuerza logran sacar el mejor sonido posible del instrumento. Vale mencionar la precisión en el toque con ambas piernas, debido a que no se usaba doble pedal sino doble bombo. Era imperativo tener la misma cadena de micrófonos, pre's, ecualización, compresión, balance, niveles, etc. en cada uno, pero el golpe manda y la homogeneidad en su técnica es superlativa.

A todo esto hay que añadir la entrega, toma tras toma tras toma, y sí, el primer tema estuvo listo después de haber grabado 31 tomas. Primero hicimos 10 ó 12 tomas y con Terry realizamos un "comp" (proceso de escoger las mejores partes basado en tempo, toque, musicalidad, propósito o intención y homogeneidad en el sonido). Ya a esta altura era más que claro que, si bien Paul había seguido el guión de Dave, lo más importante era que se fusionara perfectamente con la guitarra de Kerry King.

Continuamos entonces grabando más tomas para completar el resto del tema y una vez que el "comp" estaba completo, lo usábamos como guía y seguíamos grabando tomas para superar lo que ya nos había parecido perfecto. Desde la primera hasta la última toma, Paul seguía tocando como si recién hubiésemos empezado 25 minutos antes: musicalidad y profesionalismo al máximo.

Si bien ya los demás tracks en "Implode" y "Chasing Death" habían sido grabados anteriormente, grabamos unos versos adicionales con Tom para superar lo existente y de verdad que me sorprendió su técnica vocal, buena afinación, energía y sobre todo interpretación.

Como la mayoría de bandas que logran este nivel, en el estudio había un ambiente de diversión sin perder la seriedad, 100% concentración y todos con la mente abierta ante cualquier tipo de sugerencias entre los músicos y el productor. Mientras pasábamos con Terry a mezclar en el Mix Room, Paul y Kerry seguían grabando demos en el estudio D.

Cero efectos en la mezcla, no reverbs a petición de Kerry, solo compresión, ecualización, balances, distorsiones y el buen uso del sonido del cuarto en la batería. La voz tenía 3 tracks: la original, una con una distorsión suave y otra con un sans amp más distorsionado. Como siempre he dicho, "la distorsión es tu amiga, no hay que temerle". El bajo tenía un sonido bastante marcado, buen ataque, claridad en las notas y una buena saturación mayormente desde el JMP Marshall 100W modelo Lemmy Motorhead. Las guitarras se grabaron hasta que cada nota de los riffs sonara contundente, sin tracks doblados, una guitarra a cada lado, nada más, y en su mayor parte, con una combinación de Marshall JCM 800 modelo Kerry King.

Un tema por día en la mezcla. Comenzamos a instalar la batería el lunes, y terminamos de grabarlas el miércoles. Jueves y viernes para la mezcla. Se masterizó el sábado y el lunes siguiente ya “Implode” estaba en la internet para todo el mundo. Una semana después, Slayer la presentó oficialmente en el concierto de ceremonia de Revolver's Golden Gods Awards en Hollywood.


••• Germán Villacorta es un productor musical e ingeniero de sonido radicado en Los Ángeles. Tiene su propio estudio Dynamic Wave Studio donde realiza mezcla y masterización. Ha trabajado con artistas de la talla de Ozzy Osbourne, Alice Cooper, Lynch Mob, Shark Island, Black Label Society, Meshuggah, M.A.S.A.C.R.E, Lynch/Pilson, To/Die/For, TBCB y Krönös entre muchos otros.

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